Resumen
Un estudio de pasajes de los escritos bahá’ís demuestra que el arte puede proporcionar servicios de índole místico, moral, y social. Tomados en conjunto, tales servicios constituyen el rol espiritual del arte, cuyo propósito más elevado es el de ennoblecer al alma individual y la vida colectiva de la humanidad. Al desempeñar tal papel, el arte cobra inspiración de aquella visión de la vida puesta en claro por la Revelación divina armoniza con las enseñanzas fundamentales de las religiones principales del mundo, y busca reforzar su propósito original, el de promover el crecimiento espiritual y la armonía social. Al efectuar un rol espiritual, el arte se vale de la belleza, cuyo propósito, tanto en el mundo de la creación como en el reino de la creatividad humana es el de atraer el alma hacia su Creador, encaminando hacia un espiral de desarrollo espiritual. El arte también emplea la emoción, la cual puede reforzar las varias facetas del servicio que el arte provee.

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Derechos de autor 1992 Ludwig Tuman
